Recorrer la Costa Blanca en autocaravana es una de las mejores formas de descubrir el litoral mediterráneo español con libertad. La provincia de Alicante combina playas de arena fina, calas escondidas, pueblos blancos, ciudades históricas, montañas y numerosos servicios pensados para quienes viajan sobre ruedas.
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Una ruta en autocaravana permite cambiar de destino según el tiempo, evitar horarios rígidos y detenerse en lugares que muchas veces quedan fuera de los itinerarios turísticos tradicionales. Para comenzar el viaje con comodidad, especialmente si se llega en avión o tren, una alternativa práctica es reservar un servicio de alquiler de autocaravanas en Alicante y recoger el vehículo cerca del punto de llegada.
La mejor ruta en autocaravana por la Costa Blanca
Una de las rutas más recomendables comienza en la ciudad de Alicante y continúa hacia el norte siguiendo la costa. Desde Alicante se puede conducir hasta El Campello, Villajoyosa, Benidorm, Altea, Calpe, Moraira, Jávea y Dénia. Este itinerario permite conocer algunos de los destinos más famosos de la provincia sin realizar desplazamientos excesivamente largos.
Alicante es un excelente punto de partida. Antes de continuar el viaje conviene visitar el castillo de Santa Bárbara, pasear por la Explanada de España y disfrutar del ambiente del barrio de Santa Cruz. La playa del Postiguet está situada muy cerca del centro, aunque para estacionar una autocaravana es preferible buscar aparcamientos habilitados en las afueras y utilizar el transporte público.
La siguiente parada puede ser El Campello, una localidad tranquila con un paseo marítimo agradable y varias playas. Desde allí, la carretera continúa hacia Villajoyosa, conocida por sus casas de colores, su tradición chocolatera y sus extensas playas. Es un lugar ideal para pasar unas horas, probar la gastronomía local y descansar frente al Mediterráneo.
Benidorm, Altea y Calpe
Benidorm ofrece una imagen completamente diferente. Sus rascacielos, su intensa vida turística y sus playas urbanas la convierten en una parada interesante. Las playas de Levante y Poniente cuentan con numerosos servicios, restaurantes y actividades. Sin embargo, durante el verano el tráfico puede ser intenso, por lo que es aconsejable llegar temprano y evitar circular por el centro con un vehículo grande.
A pocos kilómetros se encuentra Altea, uno de los pueblos más bonitos de la Costa Blanca. Su casco antiguo está formado por calles empedradas, casas blancas, miradores y pequeñas plazas. La iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, con sus características cúpulas azules, es uno de los lugares más fotografiados de la zona.
Calpe es otra parada imprescindible. El Peñón de Ifach domina el paisaje y puede verse desde casi cualquier punto del municipio. Quienes disfruten del senderismo pueden realizar la ruta del parque natural, siempre que las condiciones meteorológicas sean adecuadas. Las playas de la Fossa y del Arenal-Bol son buenas opciones para pasar el día, mientras que los alrededores de las salinas permiten observar aves, incluidos numerosos flamencos.
Moraira, Jávea y Dénia
Moraira es un destino más pequeño y relajado. Sus calas, su puerto y su ambiente mediterráneo resultan perfectos para una parada tranquila. Entre Moraira y Jávea se encuentran algunas de las calas más atractivas de la provincia, aunque el acceso en autocaravana puede ser complicado por la estrechez de algunas carreteras y la falta de grandes aparcamientos.
Jávea, también conocida como Xàbia, ofrece paisajes espectaculares. La playa del Arenal es cómoda y cuenta con numerosos servicios. Para quienes buscan aguas transparentes, la Granadella es una de las calas más conocidas, pero en temporada alta puede tener restricciones de acceso y una gran afluencia de visitantes. Conviene consultar la información municipal antes de desplazarse.
La ruta puede finalizar en Dénia, una ciudad con castillo, puerto, playas largas y excelentes restaurantes. Desde allí también parten ferris hacia las Islas Baleares. El parque natural del Montgó ofrece diferentes senderos y miradores para quienes quieran combinar el viaje en autocaravana con actividades en la montaña.
Una ruta alternativa por el sur de Alicante
El sur de la provincia también merece una visita. Desde Alicante se puede viajar hacia Santa Pola, Guardamar del Segura, Torrevieja y Pilar de la Horadada.
Santa Pola es conocida por sus salinas, su puerto y su cercanía a la isla de Tabarca. Desde el puerto salen embarcaciones hacia la isla, donde se puede caminar, bañarse y probar platos elaborados con pescado y arroz.
Guardamar del Segura destaca por sus dunas, pinares y extensas playas. Es una buena opción para quienes prefieren espacios abiertos y un ambiente menos urbano. Torrevieja, por su parte, ofrece paseos marítimos, playas, comercios y las conocidas lagunas de La Mata y Torrevieja. El color rosado de una de ellas crea un paisaje muy especial, aunque el baño no está permitido en todas las zonas protegidas.
Dónde pasar la noche en autocaravana
En la provincia de Alicante existen campings, áreas privadas y zonas específicas para autocaravanas. Hay opciones en los alrededores de Alicante, El Campello, Benidorm, Altea, Calpe, Dénia, Santa Pola, Guardamar y Torrevieja.
Los campings suelen ofrecer electricidad, duchas, lavandería, piscinas y espacios para vaciar aguas grises y negras. Las áreas de autocaravanas pueden ser más sencillas, pero resultan muy prácticas para estancias cortas.
Es importante diferenciar entre estacionar y acampar. Estacionar normalmente significa dejar el vehículo correctamente aparcado, sin desplegar toldos, mesas, sillas, patas estabilizadoras u otros elementos fuera del perímetro. Acampar solamente está permitido en lugares autorizados. Las normas pueden cambiar según el municipio, por lo que siempre se debe revisar la señalización y consultar las ordenanzas locales.
También es recomendable utilizar aplicaciones especializadas en áreas para autocaravanas, leer opiniones recientes y confirmar la disponibilidad durante la temporada alta. En julio y agosto muchas áreas y campings pueden llenarse rápidamente.
Consejos para disfrutar del viaje
La primavera y el otoño son las mejores épocas para recorrer la Costa Blanca. Las temperaturas son agradables, hay menos tráfico y resulta más fácil encontrar aparcamiento. En verano conviene reservar con antelación, viajar temprano y evitar conducir por los centros turísticos durante las horas de mayor afluencia.
Antes de iniciar cada etapa hay que revisar el nivel de agua, la batería, el combustible y la presión de los neumáticos. También es aconsejable llevar protección solar, suficiente agua potable, calzado cómodo y una pequeña reserva de alimentos.
No se deben vaciar depósitos fuera de las instalaciones autorizadas. Mantener limpias las playas, respetar los espacios naturales y reducir el ruido durante la noche ayuda a proteger el entorno y mejora la convivencia con residentes y otros viajeros.
Viajar en autocaravana por la Costa Blanca permite descubrir la provincia de Alicante a un ritmo propio. Desde las calles históricas de Alicante hasta las calas de Jávea, los pueblos blancos de Altea y las dunas de Guardamar, cada etapa ofrece un paisaje diferente. Con una ruta bien planificada y respetando las normas locales, el viaje puede convertirse en una experiencia inolvidable junto al Mediterráneo.
Recorrer la Costa Blanca en autocaravana es una de las mejores formas de descubrir el litoral mediterráneo español con libertad. La provincia de Alicante combina playas de arena fina, calas escondidas, pueblos blancos, ciudades históricas, montañas y numerosos servicios pensados para quienes viajan sobre ruedas.
Una ruta en autocaravana permite cambiar de destino según el tiempo, evitar horarios rígidos y detenerse en lugares que muchas veces quedan fuera de los itinerarios turísticos tradicionales. Para comenzar el viaje con comodidad, especialmente si se llega en avión o tren, una alternativa práctica es reservar un servicio de alquiler de autocaravanas en Alicante y recoger el vehículo cerca del punto de llegada.
La mejor ruta en autocaravana por la Costa Blanca
Una de las rutas más recomendables comienza en la ciudad de Alicante y continúa hacia el norte siguiendo la costa. Desde Alicante se puede conducir hasta El Campello, Villajoyosa, Benidorm, Altea, Calpe, Moraira, Jávea y Dénia. Este itinerario permite conocer algunos de los destinos más famosos de la provincia sin realizar desplazamientos excesivamente largos.
Alicante es un excelente punto de partida. Antes de continuar el viaje conviene visitar el castillo de Santa Bárbara, pasear por la Explanada de España y disfrutar del ambiente del barrio de Santa Cruz. La playa del Postiguet está situada muy cerca del centro, aunque para estacionar una autocaravana es preferible buscar aparcamientos habilitados en las afueras y utilizar el transporte público.
La siguiente parada puede ser El Campello, una localidad tranquila con un paseo marítimo agradable y varias playas. Desde allí, la carretera continúa hacia Villajoyosa, conocida por sus casas de colores, su tradición chocolatera y sus extensas playas. Es un lugar ideal para pasar unas horas, probar la gastronomía local y descansar frente al Mediterráneo.
Benidorm, Altea y Calpe
Benidorm ofrece una imagen completamente diferente. Sus rascacielos, su intensa vida turística y sus playas urbanas la convierten en una parada interesante. Las playas de Levante y Poniente cuentan con numerosos servicios, restaurantes y actividades. Sin embargo, durante el verano el tráfico puede ser intenso, por lo que es aconsejable llegar temprano y evitar circular por el centro con un vehículo grande.
A pocos kilómetros se encuentra Altea, uno de los pueblos más bonitos de la Costa Blanca. Su casco antiguo está formado por calles empedradas, casas blancas, miradores y pequeñas plazas. La iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, con sus características cúpulas azules, es uno de los lugares más fotografiados de la zona.
Calpe es otra parada imprescindible. El Peñón de Ifach domina el paisaje y puede verse desde casi cualquier punto del municipio. Quienes disfruten del senderismo pueden realizar la ruta del parque natural, siempre que las condiciones meteorológicas sean adecuadas. Las playas de la Fossa y del Arenal-Bol son buenas opciones para pasar el día, mientras que los alrededores de las salinas permiten observar aves, incluidos numerosos flamencos.
Moraira, Jávea y Dénia
Moraira es un destino más pequeño y relajado. Sus calas, su puerto y su ambiente mediterráneo resultan perfectos para una parada tranquila. Entre Moraira y Jávea se encuentran algunas de las calas más atractivas de la provincia, aunque el acceso en autocaravana puede ser complicado por la estrechez de algunas carreteras y la falta de grandes aparcamientos.
Jávea, también conocida como Xàbia, ofrece paisajes espectaculares. La playa del Arenal es cómoda y cuenta con numerosos servicios. Para quienes buscan aguas transparentes, la Granadella es una de las calas más conocidas, pero en temporada alta puede tener restricciones de acceso y una gran afluencia de visitantes. Conviene consultar la información municipal antes de desplazarse.
La ruta puede finalizar en Dénia, una ciudad con castillo, puerto, playas largas y excelentes restaurantes. Desde allí también parten ferris hacia las Islas Baleares. El parque natural del Montgó ofrece diferentes senderos y miradores para quienes quieran combinar el viaje en autocaravana con actividades en la montaña.
Una ruta alternativa por el sur de Alicante
El sur de la provincia también merece una visita. Desde Alicante se puede viajar hacia Santa Pola, Guardamar del Segura, Torrevieja y Pilar de la Horadada.
Santa Pola es conocida por sus salinas, su puerto y su cercanía a la isla de Tabarca. Desde el puerto salen embarcaciones hacia la isla, donde se puede caminar, bañarse y probar platos elaborados con pescado y arroz.
Guardamar del Segura destaca por sus dunas, pinares y extensas playas. Es una buena opción para quienes prefieren espacios abiertos y un ambiente menos urbano. Torrevieja, por su parte, ofrece paseos marítimos, playas, comercios y las conocidas lagunas de La Mata y Torrevieja. El color rosado de una de ellas crea un paisaje muy especial, aunque el baño no está permitido en todas las zonas protegidas.
Dónde pasar la noche en autocaravana
En la provincia de Alicante existen campings, áreas privadas y zonas específicas para autocaravanas. Hay opciones en los alrededores de Alicante, El Campello, Benidorm, Altea, Calpe, Dénia, Santa Pola, Guardamar y Torrevieja.
Los campings suelen ofrecer electricidad, duchas, lavandería, piscinas y espacios para vaciar aguas grises y negras. Las áreas de autocaravanas pueden ser más sencillas, pero resultan muy prácticas para estancias cortas.
Es importante diferenciar entre estacionar y acampar. Estacionar normalmente significa dejar el vehículo correctamente aparcado, sin desplegar toldos, mesas, sillas, patas estabilizadoras u otros elementos fuera del perímetro. Acampar solamente está permitido en lugares autorizados. Las normas pueden cambiar según el municipio, por lo que siempre se debe revisar la señalización y consultar las ordenanzas locales.
También es recomendable utilizar aplicaciones especializadas en áreas para autocaravanas, leer opiniones recientes y confirmar la disponibilidad durante la temporada alta. En julio y agosto muchas áreas y campings pueden llenarse rápidamente.
Consejos para disfrutar del viaje
La primavera y el otoño son las mejores épocas para recorrer la Costa Blanca. Las temperaturas son agradables, hay menos tráfico y resulta más fácil encontrar aparcamiento. En verano conviene reservar con antelación, viajar temprano y evitar conducir por los centros turísticos durante las horas de mayor afluencia.
Antes de iniciar cada etapa hay que revisar el nivel de agua, la batería, el combustible y la presión de los neumáticos. También es aconsejable llevar protección solar, suficiente agua potable, calzado cómodo y una pequeña reserva de alimentos.
No se deben vaciar depósitos fuera de las instalaciones autorizadas. Mantener limpias las playas, respetar los espacios naturales y reducir el ruido durante la noche ayuda a proteger el entorno y mejora la convivencia con residentes y otros viajeros.
Viajar en autocaravana por la Costa Blanca permite descubrir la provincia de Alicante a un ritmo propio. Desde las calles históricas de Alicante hasta las calas de Jávea, los pueblos blancos de Altea y las dunas de Guardamar, cada etapa ofrece un paisaje diferente. Con una ruta bien planificada y respetando las normas locales, el viaje puede convertirse en una experiencia inolvidable junto al Mediterráneo.













































